Carne de fieras

(1936)

Conectado a Mirror 1 – SD 369 Mb

Mirror 1 – SD 369 Mb
Mirror 2 – SD 369 Mb


Valoraciones

«Carne de fieras» es un denominado «film maldito» que comenzó a rodarse el 16 de julio de 1936, pero por causa de la sublevación militar en España la filmación se interrumpió durante algún tiempo. Producida por Arturo Carballo, el rodaje concluyó en el mismo año, en circunstancias adversas, pero la película no surgió a la luz hasta 1992, tras una trabajo de reconstrucción a cargo de Ferrán Alberich.

Como obra cinematográfica no pasa de ser un melodrama romántico y social de la época. En realidad el gran valor de esta película es hacernos soñar con el nivel de libertad reinante en nuestro cine antes de entrar en el túnel oscuro frío, mísero y opresivo en que estuvimos durante muchas (demasiadas) décadas.

Según cita Ana Marquesán, una de las restauradoras de la película, en el “Homenaje a la Filmoteca de Zaragoza”, en el Festival de Cine de Huesca, en 1995, «Uno de los aspectos más llamativos era la incorporación de escenas de desnudos, al mostrar a una de sus protagonistas, bailando sin ropa en una jaula de leones. No se trata de un plano fugaz, como en otras escenas de películas anteriores, sino de secuencias completas que pivotan sobre la desnudez de la actriz en una cinta que perseguía fines comerciales más allá de los circuitos clandestinos del cine pornográfico. “Carne de fieras” era citada a menudo por ello como una “rareza” de nuestro panorama cinematográfico, en el que se veía rodeada de un halo casi legendario. Sin embargo, una vez reconstruida, su singularidad e interés no se ven mermados, sino que se amplían en otras direcciones. La liberalidad con que se aborda el desnudo no es sino el reflejo de una mentalidad que puede hacerse extensiva a otros elementos de la cinta. Su propia urdimbre dramática presenta las relaciones sentimentales entre sus protagonistas con una libertad que el cine español no conocería hasta muchos años después”.

Aunque la película es de un gran valor documental e imprescindible para cualquier interesado en la historia de la cinematografía española, es también una muestra del escaso sentido cinematográfico y la torpeza general del cine español en estos tiempos. Según cuentan las crónicas, una maldición a lo Tutankamón pareció acompañar en los meses posteriores a los participantes en el film, que fueron cayendo uno tras otro como moscas, aunque la verdad es que era una época muy propicia para que a cualquiera le alcanzara un rayo de uno u otro lado, y no precisamente divino. Lo más curioso es que la vedette francesa acabara siendo realmente carne de fieras. La vida es muy… graciosa.

Choose your Reaction!
Deja un comentario

Tu email no será publicado.

Esta web no utiliza cookies ni aplicaciones de terceros, no recopila ningún dato personal y no contiene publicidad de ningún tipo. Más información: términos del servicio.