La casa eléctrica

(1922)

Conectado a Mirror 1 – SD 277 Mb

Mirror 1 – SD 277 Mb
Mirror 2 – SD 277 Mb


Valoraciones

La casa eléctrica (título original en inglés: The Electric House, 1922), coescrita, dirigida y protagonizada por Buster Keaton junto a Edward F. Cline, es uno de los cortometrajes más brillantes e ingeniosos de su etapa en solitario para la productora First National.

Los analistas ensalzan la complejidad técnica de los accesorios construidos para el rodaje: una escalera mecánica interior, una mesa de billar que recoge y ordena las bolas automáticamente, una biblioteca con resorte que «escupe» los libros y un tren de juguete que sirve la cena directamente a los comensales.

Lejos de recurrir a simples trucos de edición o efectos ópticos fotográficos, los críticos valoran que la inmensa mayoría de estos artefactos eran inventos reales de ingeniería física montados en el plató, lo que le aporta un realismo palpable y asombroso al cortometraje.

Los analistas en portales como Filmaffinity y blogs especializados señalan que la premisa central del filme constituye una sutil burla hacia la obsesión humana por la tecnificación, la domótica y los «artilugios para ahorrar trabajo» (labor-saving devices). Se establece una línea de influencia directa entre los gags de este corto de 1922 y las posteriores obras maestras de directores como Jacques Tati (en la célebre casa hipermoderna de Mi tío, 1958) o incluso Charles Chaplin (con la máquina de alimentar de Tiempos modernos, 1936). En todos los casos, el mensaje subyacente es el mismo: el ser humano atrapado y tiranizado por sus propios inventos automáticos.

El clímax de la película, con la escalera mecánica funcionando a toda velocidad de forma inversa, obligando a Keaton a una extenuante lucha física contra los escalones antes de ser lanzado a la piscina (la cual también se vacía y llena en un bucle caótico), es estudiado en las escuelas de cine como una lección magistral de ritmo de montaje y control del espacio.

La historiografía profesional suele recordar el valor añadido de la producción debido a su trasfondo trágico. Durante los primeros días de rodaje (en 1921), el pie de Buster Keaton se atascó en los engranajes de la escalera mecánica y se rompió gravemente el tobillo. El proyecto tuvo que ser archivado por meses. Al regresar de su recuperación en 1922, Keaton decidió desechar todo el material filmado previamente y empezar desde cero. Los críticos argumentan que este parón obligatorio permitió al cineasta pulir y perfeccionar los gags en su mente, dando como resultado un libreto mucho más redondo, sólido y orgánico que el planificado en un inicio.

Choose your Reaction!
Deja un comentario

Tu email no será publicado.

Esta web no utiliza cookies ni aplicaciones de terceros, no recopila ningún dato personal y no contiene publicidad de ningún tipo. Más información: términos del servicio.