Merrie Melodies – Temp.2 Cap.1 – Medicamentos prohibidos (Naughty But Mice) (1939) – 248 Mb

Merrie Melodies – Temp.2 Cap.2 – Las rejas de mi prisión (Bars and Stripes Forever) (1939) – 143 Mb

Merrie Melodies – Temp.2 Cap.3 – El pequeño Casimiro (Little Brother Rat) (1939) – 217 Mb

Merrie Melodies – Temp.2 Cap.4 – Un viaje al Polo Norte (Land of the Midnight Fun) (1939) – 248 Mb

Merrie Melodies – Temp.2 Cap.5 – Los panaderos (Busy Bakers) (1940) – 334 Mb

Merrie Melodies – Temp.2 Cap.6 – Casimiro se va de paseo (Sniffles Takes a Trip) (1940) – 119 Mb

Merrie Melodies – Temp.2 Cap.7 – Las aventuras de Pulgarcito (Tom Thumb in Trouble) (1940) – 44 Mb

Merrie Melodies – Temp.2 Cap.8 – El gran circo (Circus Today) (1940) – 49 Mb

Merrie Melodies – Temp.2 Cap.9 – Una pequeña reunión (Little Blabbermouse) (1940) – 258 Mb

Valoraciones

La primera época de Merrie Melodies (1934-1938) es considerada por la crítica profesional como el período de metamorfosis más crucial en la historia de la animación de Warner Bros., pasando de ser un producto musicalmente rígido a convertirse en el laboratorio de experimentación que definió su humor irreverente.

La adopción del Technicolor y la llegada de directores clave como Tex Avery y Frank Tashlin permitieron abandonar las tramas azucaradas para abrazar la sátira cultural y la velocidad frenética, estableciendo las bases para la era dorada de los dibujos animados.

La primera etapa en Technicolor de las Merrie Melodies representa el nacimiento de la identidad de Warner Bros.. Lo que comenzó en 1934 como un encargo corporativo y restrictivo para promocionar canciones se transformó, en apenas cuatro años, en el laboratorio de comedia más revolucionario del cine.

Al cerrar el año 1938, la factoría del Termite Terrace había logrado romper el monopolio estético y narrativo de Disney. Mientras el estudio de Walt Disney perfeccionaba el realismo, la ternura y la fábula moral, los directores de la Warner Bros. descubrieron que la animación podía ser rápida, irreverente, autoconsciente y salvajemente divertida.

Conclusión: Esta etapa no solo fue la transición del dibujo animado musical al de personajes (dejando sembradas las bases para el nacimiento definitivo de Bugs Bunny o el Pato Lucas), sino que demostró que el cortometraje animado no tenía por qué ser un producto exclusivo para niños, sino un reflejo vibrante, satírico y descarado de la cultura popular de su tiempo.

Choose your Reaction!
Deja un comentario

Tu email no será publicado.

Esta web no utiliza cookies ni aplicaciones de terceros, no recopila ningún dato personal y no contiene publicidad de ningún tipo. Más información: términos del servicio.